Primer intento de cómic, basado en hechos reales y no tan reales.
*Aparece en EL GALLINERO No. 2 Casa Ilustración - FAD-Xochimilco
EL GALLINERO es una antología de cómics elaborados por los alumnos del diplomado Casa Ilustración: Narrativa Gráfica FAD-UNAM Editado por Libros de Mano en colaboración con @monitosbonitos.
El No. 2 corresponde al periodo Febrero-Julio de 2017.
Hartas gracias a todos los que hacen posibles proyectos tan bien cuidados
El Nahual que llevo dentro. Ilustración para el ILUSTRAMDI 2016 y el 1er anuario de la Asociación Mexicana de Ilustradores.
Me parece que es una entrada en la que debo separar por etapas el largo trayecto por el que debió pasar este ilustración.
Proceso Con motivo de su 2do ILUSTRAMDI, la Asociación Mexicana de Ilustradores (AMDI) convocó a sus asociados a realizar una ilustración para que formaran parte del Anuario y de la Exposición "El Nahual que llevo dentro", en dónde los participantes teníamos que representarnos a nosotros mismos con la transformación de nuestro nahual interior. Como resultado de un ejercicio de autoconocimiento, cada asociado realizó la ilustración para este evento celebrado a finales de septiembre en la Biblioteca BS IBBY México.
Bocetaje
Outline
Digitalización en vectores
ILUSTRAMDI 2016 en IBBY México Sin contratiempos, nuestras piezas fueron exhibidas en el patio interior de la Bilblioteca, cerca de 60 piezas realizadas por ilustradores mexicanos, y en donde tuve el honor de participar junto a colegas ilustradores que ya tienen mucho tiempo en el ámbito profesional.
Aparición en el 1er ANUARIO AMDI
Después de un gran periodo de revisiones y corrección; por fin vemos con entusiasmo el primer documento formal de la AMDI. Agradecimientos a todas las personas que hicieron posible este estupendo trabajo editorial.
TÍTULO Leer para imaginar, viajar y conocer. TÉCNICA Pintura acrílica. DIMENSIONES 30 x 25 cms AUTOR Víctor Hugo Rojas González Colección privada. México, 2016
¡Mi pintura impresa en lona con alta resolución se ve genial! Participe junto a más de 200 artistas en la Clausura del Día Mundial del Arte y Día del Niño en 2016. Gracias a ARTAC por convocar y seleccionar las obras, ha sido un enorme gusto para mi poder contribuir.
El pasado 29 de abril con motivo de las celebraciones por el
Día del Niño, varios miembros de la Asociación Mexicana de Ilustradores presentamos
con mucho entusiasmo y satisfacción los murales que realizamos en las paredes del Laboratorio de Arte y Trabajo
Alternativo Pantitlán. Un lugar gestionado principalmente por la comunidad
cercana al centro en dónde se realizan actividades cultuales y deportivas,
principal aunque no exclusivamente, dirigidas a los niños. Desde ballet, Tae-Kwon
Do, danza aérea, y cuentan con una
ludoteca infantil y un pequeño teatro dentro de sus instalaciones.
La propuesta que se nos pidió fue la de pintar con la
temática de la difusión y promoción de la lectura dirigida a los niños que
acuden al centro. Nuestra intención fue ir un poco más allá y echar mano de los
recursos que nos ofrece el mundo de la Ilustración para complementar los
proyectos. Nuestra intención fue clara desde el principio; generar obras que a
partir de la sugerencia de microhistorias y ambientes, detonaran la imaginación
de sus espectadores para expandir esas historias hacia el espacio en blanco que
quedaba entre los murales. Todo esto
tendría que estar resuelto para el evento que tendría L.A.T.A. Pantitlán para
el día 29 pues también festejaban su primer aniversario.
Fue todo un reto para algunos a los que por primera vez nos
enfrentamos ante un formato de grandes dimensiones. Afortunadamente, el trabajo
colaborativo y la conversación entre los miembros de la Asociación Mexicana de
Ilustradores que acudimos al llamado, nos permitió desarrollar de manera más
eficiente nuestro proyecto.
Personalmente agradezco la oportunidad y la confianza que ha
mostrado para varias personas el trabajo arduo y constante de mi desarrollo
profesional.
Una anécdota que les quiero compartir a los lectores de este
Blog, es que mientras algunos pintábamos por las tardes, los niños que asisten
al centro se nos acercaban curiosos al vernos pintar. Sin inhibiciones nos preguntaban
si los personajes que habíamos pintado tenían nombre, o directamente nos
sugerían alguno; preguntaban si daríamos talleres, o cuál era la pintura que
usábamos para pintar en la pared. Podía notar en sus caras la felicidad y
entusiasmo de que ahora el lugar que frecuentan ya pueden hacerlo más suyo, más
personal e íntimo. Ha dejado de tener sus paredes blancas y serias para
convertirse en un lugar cultural y de desarrollo social al cual pueden
encontrar ese sentido de pertenencia.
Así, poco a poco, pincelada tras pincelada el lugar fue dotándose de
identidad.
Considero que los ilustradores nos encontramos en un lugar
muy afortunado, y es de la opinión pública entender esta profesión como una
actividad muy ligada a las artes y a lo lúdico. A pesar de ello, lo cierto es
que siempre somos conscientes de echar mano de estas herramientas que
adquirimos desde la infancia para generar proyectos de alta calidad gráfica y
eficacia comunicativa. Es como un vaivén de estados de conciencia, en los que
sí nos divertimos mucho durante el proceso creativo, pero mantenemos una
responsabilidad madura de ser buenos con lo que hacemos.